La Ley Orgánica de Recursos Hídricos, Usos y Aprovechamiento del Agua (LORHUyA) es la normativa que regula la gestión, administración, control y aprovechamiento del agua en el Ecuador.
Esta ley establece que el agua es un patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable e imprescriptible. Esto significa que el agua no puede ser privatizada y su uso está sujeto a regulación estatal para garantizar el acceso equitativo y sostenible.
La LORHUyA define:
Los principios para la gestión integral del recurso hídrico
Las competencias de la Autoridad Única del Agua
Los tipos de uso y aprovechamiento del agua
Los requisitos para obtener autorizaciones o concesiones
Las infracciones y sanciones por uso ilegal
Los mecanismos de protección y conservación de fuentes hídricas
Además, promueve una gestión responsable, priorizando el consumo humano, la soberanía alimentaria y la sostenibilidad ambiental.
En el caso del agua subterránea, la ley establece que cualquier perforación o aprovechamiento requiere autorización previa, y que el recurso debe administrarse bajo criterios técnicos que eviten la sobreexplotación y el daño a los ecosistemas.
